
JESUS ES LA LUZ DEL MUNDO
José Luis González Alba
"Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este
mundo”
Juan 1:9
Jesús, la Luz, vino a este mundo para alumbrarnos, para ser nuestra
luz.
Jesús es la verdadera luz.
Y Jesús vino a este mundo, nació como hombre, para alumbrar a
todas las personas, para darnos su luz que es la verdadera luz, la luz que
alumbra todo nuestro ser y toda nuestra vida.
En los últimos meses del año hay muchos lugares en el mundo donde
se encienden luces y se hacen celebraciones. Y también en muchos lugares
ce celebra la navidad, y se hace encendiendo muchas luces. Y es que las
personas necesitamos la luz; sin luz no podríamos vivir.
Jesús dijo: “Yo soy la luz del mundo” (Juan 8:12).
Jesús es la luz que da la vida.
Él es la única luz que puede alumbrar nuestro interior, deshaciendo
toda ceguera e incredulidad, dándonos entendimiento y fe; para que
podamos ver que solo él nos da la vida como hijos de Dios, Juan 1:12
“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio
potestad de ser hechos hijos de Dios”.
Ser hechos hijos de Dios no es cualquier cosa, no es poca cosa, es la
obra más importante que una persona puede recibir.
Porque el ser hijos es lo único que nos garantiza un lugar en su cielo
cuando partamos de este mundo, Juan 3:16.
Porque solo los hijos podemos llamar Padre a Dios, y él nos cuida en
la necesidad y en aquello que para nosotros es imposible. Jesús nos enseñó
a orar a nuestro Padre Celestial y pedir el pan, el perdón y la protección
(Mateo 6:11-13).
Jesús es la luz que quita las tinieblas.
Tinieblas, oscuridad, en la Biblia, tienen que ver con pecado, con
alejamiento de Dios, con gobierno del enemigo de Dios y de nosotros.
Tinieblas tienen que ver con confusión, con desorden, con esclavitud, con
ruina, con destrucción, con muerte.
Jesús es la luz que ha vencido a las tinieblas y las tinieblas no
prevalecen contra la Luz Verdadera (Juan 1:5).
Jesús ha vencido al mundo, a todos los poderes que gobiernan este
mundo (Juan 16:33).
Él es la única luz que puede alumbrar nuestro interior rompiendo
todo el poder de las tinieblas, para hacernos libres.
Jesús es la luz para el camino de la vida en este mundo.
Jesús es nuestra luz y si le seguimos no andaremos en tinieblas, “el
que me sigue no andará en tinieblas” Juan 8: 12.
Cuando yo sigo a Jesús, es decir cuando yo creo y obedezco a Jesús,
a sus enseñanzas, entonces camino en victoria; victoria sobre el pecado,
victoria sobre la mentira y sobre toda artimaña del enemigo.
Cuando yo sigo a Jesús no camino a oscuras sin saber mi identidad,
mi valor y mi destino. No camino siendo llevado de un lado para otro
conforme a las modas de este mundo.
Caminar en luz es caminar en obediencia a la Palabra de Dios y es
caminar en la guía del Espíritu Santo, que me conduce a una vida de
plenitud.
La Palabra de Dios es nuestra guía en el camino, “Lámpara es a mis
pies tu Palabra y lumbrera a mi camino” Salmo 119:105.
No podemos vivir sin luz y realmente no podemos vivir sin la Luz
Verdadera, no podemos vivir sin Jesús.