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NECESITO A JESÚS

José Luis González Alba

Lucas 9: 25 “¿Qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde sí mismo?” TLA “se pierde para siempre”

Mateo 16: 26 “y perdiere su alma?” DHH “pierde su vida”

Son palabras de Jesús que están indicando la existencia de dos vidas, la vida que se ve y la que no se ve.

Existe la vida que vemos, la que vivimos en este mundo, pero también hay otra vida, la vida para vivir en el cielo, que ahora no vemos pero que también existe.

Ciertamente vivimos totalmente concentrados en esta vida que es la que vemos. Vivimos esta vida haciendo esfuerzos para vivirla lo mejor posible, y eso está bien; pero el mejor esfuerzo que podemos hacer es garantizarnos la vida eterna en el cielo.

El esfuerzo de mayor valor y de mayor recompensa que podemos hacer es el que nos garantice que no vamos a perder nuestra vida.

Y para no perder nuestra vida necesitamos a Jesús, porque solo él nos da la vida eterna en el cielo, Lucas 19: 10 “Porque Jesucristo vino para buscar y salvar lo que se había perdido”.

Sí, la única forma de ganar nuestra propia vida está en Jesucristo y la única forma es creyéndole, Juan 3: 16 “Porque de tal manera ama Dios a las personas que ha dado a Jesucristo para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.

     ¡Necesito a Jesús!

Y cuando entiendo que la vida que me da Jesús va más allá de la eterna sino que también me da la vida abundante aquí en este mundo, entonces es cuando sin lugar a dudas digo ¡¡necesito a Jesús!! Juan 10: 10 “Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia”.

Necesito a Jesús para ser salvo, para tener vida eterna en el cielo, pero le necesito también para ...

Para relacionarme con él y conocerle, Lucas 10: 22 “nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar”. Necesito conocerle para que se vayan las dudas, los prejuicios y los miedos, pero también que se vayan las mentiras. Jesús dijo “Yo soy la Verdad” (Juan 14: 6) y “la verdad os hará libres” (Juan 8: 32).

Para que haga en mí su maravillosa obra de restauración, los cambios que me hacen verdaderamente una persona sana y libre, Lucas 4: 18 “Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos”.

Para ser perdonado de todos mis pecados, maldades, errores, y que mi vida del pasado quede definitivamente atrás y ya no vivir bajo el peso de la vergüenza, la condenación, y la desesperanza, 2a Corintios 5: 17 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.

Para que haga en mí su buena obra añadiendo lo que me falta,

Filipenses 1: 6 “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”.

Para que me de las buenas cosas que necesito y aun las que van más allá de poderlas conseguir humanamente, Mateo 7: 11 “vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan”.

Para una vida trascendente y plena, de buenas obras, de servirle,

Efesios 2: 10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”.

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