
DE UNA LLENURA A OTRA
José Luis González Alba
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Juan 1:29-34
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Jesús es el Hijo de Dios. Es el Cordero de Dios que quita el pecado
del mundo y es quien bautiza con el Espíritu Santo.
Jesús vino para darnos plenitud de vida en su Espíritu.
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Jesús vino para quitar el pecado de nosotros y poner en nosotros a su
Espíritu Santo.
De templo de inmundicia, de pecado, a templo del Espíritu. De
pecadores a santos.
Solo el Hijo de Dios, Jesucristo, puede hacer esto, porque solo él ha
venido de Dios, ha venido del cielo, Hechos 4:12. Solo él es el postrer
Adán, que puede deshacer y cambiar todo lo hecho por el primer Adán.
Solo Jesucristo paga el precio y nos redime perdonando nuestros pecados y
anulándolos dejándolos clavados en la cruz, Efesios 1:7, Colosenses
2:13,14.
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Jesús vino para llevarnos del vacío al testimonio del Espíritu.
Jesucristo cambia en nosotros rebelión por reconciliación. De la
separación a la unión. Del vacío existencial al mayor de los propósitos, al
propósito divino.
Solo el Hijo de Dios, Jesucristo, puede hacer esto, porque solo él es
el Mediador entre Dios y las personas, 1ª Timoteo 2:5. Solo él es el
camino abierto a Dios, Juan 14:6.
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Jesús vino para llevarnos de criaturas de Dios a hijos de Dios.
Jesucristo cambia en nosotros desafiliación por paternidad, Juan
1:12,13. Cambia corrupción por regeneración. De la perdición a la vida
eterna.
Solo él nos da nueva vida en abundancia y plenitud, Juan 10:10.
Solo Jesucristo puede hacerlo porque solo él es la Vida.
Jesús vino para llevarnos de andar en pecado a andar en el Espíritu.
Jesucristo nos vacía de pecado y nos llena de su Espíritu. Cambia en
nosotros una llenura por otra, de llenos del mundo a llenos de Dios. Del
corazón de piedra al corazón de carne. Pecado por santidad. De satisfacer
los deseos de la carne a andar en el Espíritu. De las obras de la carne al
fruto del Espíritu.
Solo el Hijo de Dios, Jesucristo, puede hacer esto, porque solo él ha
vencido al mundo, ha vencido al pecado, ha vencido al diablo y ha vencido
a la muerte; él ha vencido a todos los poderes que gobiernan este mundo,
Juan 16:33.
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Jesús vino para llevarnos de la mentira a la Verdad.
Jesucristo nos lleva de la esclavitud a la libertad. De vivir bajo el
gobierno del maligno a vivir en el reino de Dios. Cambia en nosotros la
desobediencia en la que vivíamos por la obediencia a la Palabra en la que
nos guía el Espíritu.
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Jesús vino para llevarnos de la imperfección a la plenitud.
Jesucristo cambia en nosotros la imagen deformada del pecado por su
imagen. Nos lleva de la debilidad, de la necedad, a la plenitud, Colosenses
2:10; 3:10. ¡Diga el débil fuerte soy!
Solo él puede hacer esto porque solo en él habita toda la plenitud de
Dios, Colosenses 2:9.
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Es posible vivir siendo morada del Espíritu Santo. Es posible vivir en
la llenura del Espíritu. Es posible andar en el Espíritu. Es posible caminar
en la Verdad de Jesucristo. Es posible dar el fruto del Espíritu. Es posible ir
siendo completados en Jesucristo. ES POSIBLE EL CAMBIO.
Jesucristo vino para hacerlo posible.